Pozole con sabor a patria

Este platillo es todo un emblema de la comida mexicana, pues representa la tradición y el sabor de nuestra tierra.
El nombre del platillo se deriva del náhuatl pozolli que significa espuma, misma que se produce al hervir los granos de maíz. Su preparación se remonta a la era precolombina donde se preparaba como parte de una celebración al dios Xipe Tótec —una deidad desollada, protector de la agricultura, fertilidad y amor— este pozole tenía un ingrediente que lo hacía particularmente especial: la carne humana.

Fray Bernardino de Sahagún, describe en su obra “Historia general de las cosas de la Nueva España” que los mexicas solían prepararlo con la pierna de un guerrero, la cual era degustada por el mismísimo Tlatoani y era en parte de pozolli o mejor dicho de tlacatlaolli, un pozole compuesto por maíz cacahuacintle y carne humana.

En la costa se acostumbra acompañar de productos de mar, como camarones y sardinas, mientras que en el estado de Oaxaca existe una versión de pozole negro, el cual adquiere dicho color ya que al servirlo se le agrega una cucharada de mole negro y en el norte del país se le agrega pancita de res (convirtiéndolo en el famoso menudo). Incluso hoy en día se pueden encontrar versiones vegetarianas y/o con soya.

 

¡Pozole jarocho!

 

El pozole de camarón originalmente fue creado en Nayarit. Algunos cocineros le imprimen un toque de originalidad y le agregaron el toque especial con la riqueza gastronómica de la costa: el marisco.

 

Prepara un pozole diferente consiguiendo los siguientes ingredientes: 6 chiles anchos, 6 chiles guajillos, ¼ de cebolla, 4 dientes de ajo, 8 tazas de agua, sal al gusto, 150 gramos de camarón sexo, 2 cucharadas de camarón seco molido y ¼ de camarón chico sin cabeza.

 

Preparación

Se enjuaga el maíz y se pone a reservar, mientras que los chiles ya limpios son puestos a hidratar en agua hirviendo; posteriormente, se muelen los chiles en la licuadora junto con la cebolla, el ajo y el agua donde se hidrataron los chiles.

 

Se vierte esta salsa en una olla exprés para freírla con un poco de aceite y se agregan las tazas de agua, los granos de maíz, el polvo y los camarones secos. Una vez incorporados los ingredientes deja reposar por 40 minutos en una olla de alta presión.

 

Ya que esté listo el grano, incorporar los camarones frescos y sazonar con pimienta y sal hasta cocer por 5 minutos más.

 

Se sirve el platillo acompañado de guarnición de cebolla, lechuga, orégano, rábano, crema y limones.

 

Opciones saludables para el verano

Aprovecha el verano para disfrutar de comidas deliciosas y saludables con ingredientes  propios de la estación. Para que no resulte algo monótono el combinar alimentos, te mostramos estas buenas ideas ¡Esperamos te gusten!

 

Ensaladas con lechuga

La lechuga incluye una variada cantidad de sabores. Las opciones son: ensalada de lechuga y frutos secos, la ensalada de tocino, lechuga y jitomate; la ensalada de berros con salmón; la ensalada de cítricos y lechuga; la ensalada de aguacate, manzana y nueces; la ensalada con naranja o la ensalada César.

 

Los mejores sándwiches de verano

No hay nada mejor que un refrescante sándwich para comer algo rápido en la playa o para continuar con la rutina en el trabajo. Te mostramos opciones de sandwiches saludables que pueden convertirse en  ricos almuerzos o cenas diferentes. Existen muchas opciones, como el sándwich torre de huevo y queso, el sandwich griego o mediterráneo, sándwiches de queso crema, mascarpone y nueces; sándwiches de queso fresco; sándwiches ingleses de pepino; sándwich dulce de queso y membrillo; sándwiches de rúcula y queso fresco; sándwich de berenjenas crujientes con queso o el sándwich con pan pita. Todas grandes y deliciosas opciones.

Las mejores bebidas de verano

En el verano perdemos más agua, y debemos intentar mantener un balance entre la cantidad de líquido que entra y sale del organismo para mantener nuestras células hidratadas. Para ello debemos consumir aproximadamente 2.5 litros, los cuales no es saludable ingerirlos únicamente a través de agua, sino que además a través de frutas, hortalizas y verduras crudas, todas ellas con vitaminas, enzimas y minerales. Las bebidas naturales sin azucarar son una muy buena manera de ingerir agua y nutrientes; algunas que puedes aprovechar a hacer son los milk shakes, los batidos de melón, los frapuccinos, los té fríos, las limonadas, zumo de pepino y sandía.

 

Parrillada argentina

¡A poner toda la carne al asador!

La calidad de la carne y la destreza del asador son igual de importantes a la hora del asado.

Un secreto a viva voz entre los argentinos dice que lo que hace a su asado único en el mundo es la calidad de sus carnes. Ocurre que la abundancia de pasturas hace que las reses no deban trasladarse muy lejos y, por lo tanto, no desarrollen musculatura y fibra. Ésa es una razón. Otros dicen que el elemento clave es el manejo del fuego.

 

Tipos y cortes de carne

La cocina argentina aprovecha casi todos los órganos y partes internas de la res en la parrilla.

  • Vacío
  • Bife de chorizo
  • Lomo achuras (mollejas, riñones, morcillas, chorizos, salchichas) consideradas el aperitivo del asado.
  • Costillas
  • Entrañas (riñones, chinchulines, ubre: cara interna del estómago de la res)
  • Matambre
  • Bocado (mejilla y papada de la res)

 

Preparación del asado argentino

El secreto de una buena cocción está en trabajar el fuego, no la carne.

Los asadores argentinos siguen estos pasos:

  • Lo ideal es cocinar con leña y carbón, “esta combinación le da a las carnes un sabor sin igual”. Pon el carbón en el centro y alrededor los troncos de leña. Prende fuego y espera a que el carbón tome un color rojizo.
  • El fuego se prende media hora antes de colocar la carne en la parrilla y se mantiene suave y lento.
  • Cuando todas las brasas se han encendido, se coloca la carne más gruesa. Las achuras y pedazos grandes se cortan al medio para que se asen bien. La carne se deja cocinar entre tres y cuatro horas a fuego muy lento y suave para que no se queme o arrebate y se mantenga jugosa y tierna.
  • El único condimento es un puñado de sal gruesa, denominada parrillera, que puedes conseguir también en las proveedurías argentinas (ésta puedes reemplazarla por sal kosher).
  • Los intestinos y partes internas (chinchulines, riñones, etcétera) se hierven antes de asar para curarlos y quitarles malos olores.
  • Se cocina a fuego medio para que la carne no pierda el sabor y la consistencia.

 

Chimichurri

El chimichurri es un condimento que usualmente se prepara para acompañar la carne asada. No se coloca durante la cocción, sino que se presenta en la mesa para que cada comensal se sirva a discreción.

El chimichurri argentino es muy austero. Para prepararlo, mezcla una cabeza de ajo, una planta de perejil, unas hojas de albahaca, 200 gramos de aceite de oliva, una cucharada de vinagre, sal y pimienta.

El secreto está en revolverlo muy bien para mezclar los ingredientes y dejarlo reposar por un día como mínimo para que alcance el sabor ideal. También se lo puede consumir inmediatamente, pero no es lo mismo.

En cambio, para medio kilo de chimichurri uruguayo necesitas: dos tazas de perejil picado, dos cabezas de ajo picado, tres cucharaditas de orégano, una cucharadita de ají rojo molido, una cucharadita de tomillo, una taza de vinagre, una taza de aceite, un chorro de vino a gusto y una cucharada de sal fina.